Casi tres años después del inicio de la pandemia, España respira optimismo en lo que al ocio nocturno, escena clubbing y festivales veraniegos se refiere

Tristemente, estamos en el punto en el que podríamos perder la cuenta de todos los aspectos socio/económicos negativos que han afectado a nuestra generación. Dos crisis (como mínimo), guerras, pandemias, incertidumbre y un poder adquisitivo que no crece al ritmo que debería entre la gente joven. Un público que es, por otro lado, el que mantiene a flote un sector tan importante en España como el del ocio nocturno. Toda esta ensalada de malas noticias y cierta desesperación hacían intuir una pequeña recesión también en este campo. Primero fue la pandemia, y tras ella un repunte de energía y ganas de salir de casa que parecía iba a durar poco: Cuando todo se estabilizara y la gente se hubiera gastado todo lo ahorrado en cuarentena, vendrían las vacas flacas. Muchos de hecho, y viendo también el ritmo al que crecía la oferta de dichos eventos tras la pandemia en comparación con la cautela de otros sectores, se atrevieron a hablar de una “burbuja” a punto de explotar. Sin embargo, ya estamos en 2023, y sinceramente creemos que es un año que se presenta realmente interesante, incluso más que su predecesor. Por lo que… ¿Existió realmente esta burbuja en algún momento?


Desde 2012 la oferta de festivales, salas y promotoras especializadas en música electrónica no ha parado de crecer. Los gustos del gran público han cambiado y los géneros que más se escuchan en 2023 no son los mismos que hace ya once años, pero los grandes eventos del gremio siguen siendo rentables. Son numerosas las marcas internacionales que se fijan en España para realizar sus eventos, y cada vez son más los empresarios que se adentran en el tenebroso mundo del ocio nocturno para hacer negocio. Es por esto que el futuro próximo es, creemos, de lo más alentador.

¿Cómo se presenta el 2023 en España?

Aún estamos en enero y por tanto se hace difícil hablar de festivales veraniegos, pero es que este 2023 tiene muy buena pinta. Por ejemplo, 2023 será el año de la llegada de Primavera Sound a Madrid con el que será uno de los mejores carteles que se han visto en la capital hasta la fecha. 2023 será el año en el que eventos ya veteranos como Mad Cool, Medusa, A Summer Story, Aquasella, Dreambeach o Sònar vuelvan a resultar propuestas sólidas e interesantes, con nombres 100% renovados tras dos años de incertidumbre y de cierta “herencia arrastrada” desde 2020 y 2021. Con los carteles de estos seis macro eventos aún por completar, intuimos calidad, diversidad y sorpresas.

2023 será el año de la consolidación para propuestas tan interesantes como Cala Mijas, O Son Do Camiño o Holika. Un año en el que la Off Week volverá a abarrotar Barcelona convirtiéndola en punto clave a nivel mundial durante una semana, o en el que marcas como Afterlife debutarán en Madrid. 2023 es el año en el que Fabrik, el club más grande de la península, cumplirá 20 años de éxitos y de eventos solo al alcance de las mejores salas de Europa con sesiones tan consolidadas como CODE o La Resistencia y tan novedosas y queridas como 150. Y también será el año en el que el gigante Ultra Music Festival repita en nuestras costas con una nueva edición en la provincia de Málaga. También será el año en el que Ibiza vuelva a despuntar, en un verano que promete emociones fuertes y algún que otro nuevo jugador en la mesa. La isla, con sus altibajos, sigue manteniéndose como una escena referente a nivel mundial en lo que a electrónica se refiere. Con un plantel de clubes y sesiones aún más coral y donde los ritmos más agresivos del techno empiezan por fin a hacerse su hueco, Ibiza 2023 promete volver a ser un destino fijo para todos y cada uno de los djs del planeta.


Y es que, si el éxito de los festivales españoles es tal, el aspecto del clubbing tampoco se queda corto en las grandes ciudades. En Barcelona, con propuestas y programaciones como las de Nitsa Club o INPUT, en Madrid con sesiones tan en forma como BeRenatta o Laster Club, sin olvidarnos del meritorio éxito de Mondo Disko colgando el cartel de SOLD OUT cada semana. A nivel nacional tampoco podemos olvidarnos de tres de las marcas que más han crecido en este pasado año: Brunch -In The Park, Rebels y Blackworks, las cuales han creado comunidades completas que viven por y para la música electrónica. Tampoco se puede desmerecer el buen hacer día a día de viejos rockeros de la península como Pelícano (A Coruña), Teatro Albéniz (Gijón), Florida 135 (Fraga), Family Club (Sonseca), Paris15 (Málaga) o Industrial Copera (Granada).

En definitiva, es extraño ver un club o sesión en clara recesión en la actualidad en España. El público responde y está enganchado a un movimiento que ojalá perdure. La escena internacional, y también la nacional, vive un gran estado de forma y los más jóvenes vuelven a disfrutar de géneros como el techno (con su nueva y agresiva vertiente del hard-techno) y los ya no tan jóvenes vuelven a encontrar su espacio en los clubes más exclusivos a ritmo de tech-house, uno de esos estilos que actualmente es “para todos los públicos”.

Las salas siguen vendiendo entradas, la música sigue sonando y las promotoras siguen arriesgando y proponiendo. Cada semana es una nueva aventura en la escena nacional, y es que es difícil que pasemos dos o tres días sin llevarnos una grata sorpresa relacionada con nuestros clubes o festivales. Si bien está claro que nunca es oro todo lo que reluce, ya que existen numerosas salas y sesiones que tiran la toalla cada mes, a grandes rasgos el ocio nocturno es en su mayoría un negocio rentable en nuestro país, y a diferencia de lo que muchos pueden creer, no todo es reggaeton y ritmos urbanos en este país. La oferta electrónica es quizá más grande que nunca, y quien busca es raro que no encuentre.

¿Qué nos falta para dar el siguiente paso?

Evidentemente todo es mejorable, y ni mucho menos creo que la escena española sea aún líder a nivel mundial, pero creo que las cosas se están haciendo bien. Quizá, creo, a veces pecamos de cierto miedo a la hora de proponer al público artistas y géneros diferentes, novedosos. Miedo a ser los primeros en apostar por cierto showcase o movimiento. Este hecho, el de arriesgar, suele quedar curiosamente para las sesiones más pequeñas, prueba de fuego de los grandes festivales para saber si algo funciona o no . Y es que, como pasaba hace 8 o 10 años con artistas mainstream, no es raro en pleno 2023 ver al mismo dj más de quince veces en nuestro país en un mismo año, actuando incluso en la misma ciudad en el lapso de dos meses, algo realmente chocante y llamativo cuando la oferta es más amplia que nunca y las mejores agencias del planeta tienen ya presencia en nuestro país.

Es complicado dar con promotores que arriesguen de verdad y que no tapen nombres novedosos con grandes headliners (que por otro lado son los que se llevan el 90% del presupuesto). Está claro que aquí lo importante es ganar dinero, y esto es una máxima que pocos de los que están o han estado dentro del juego podrán negar. Pero, también ha quedado demostrado que la innovación y diferenciación sobre el resto, en una oferta en ocasiones hasta saturada, también son factores vitales para que todo este movimiento siga creciendo.

Es por todo esto que considero cada vez más importante tener los oídos abiertos y no renegar de escuchar cosas nuevas, descubrir artistas o dejar de lado alguna vez a ese artista, que sabes que te gusta pero has visto cuatro veces el último año, para dar una oportunidad a los nuevos talentos o artistas locales. Al fin y al cabo, alguna de las mejores sesiones de nuestro país, como por ejemplo las nombradas CODE, Blackworks o Mondo, nacen del puño y letra de djs locales con ganas de hacer cosas diferentes.


El año que recién comienza volverá a ser una caja de sorpresas también para nosotros. Como hace un par de semanas mostrábamos en Instagram, este frenético ritmo de eventos y festivales nos ha hecho recorrer España y parte del extranjero en este pasado 2022, por lo que todo apunta, con las optimistas premisas aquí mostradas, a que 2023 cumplirá aquello de “más y mejor”. ¡Al toro!

Cofundador y redactor. Melómano, leonés y obseso de las cosas bien hechas. Imposible encasillarme en un sólo género. “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina en grupo”