El productor sevillano impulsa un nuevo colectivo-sello centrado en la libertad artística, la mezcla de géneros y el desarrollo real de artistas, con ‘Cunde’ como primera referencia oficial.
En una escena cada vez más necesitada de propuestas con identidad propia, La Hermandad emerge como uno de esos proyectos llamados a marcar una diferencia real dentro de la música electrónica y urbana hecha en España. Fundado por el productor sevillano WIGUEZ, el colectivo nace con una idea clara: construir un espacio en el que la música no entienda de fronteras, etiquetas ni fórmulas cerradas, sino de libertad creativa, intercambio cultural y visión de futuro.
Más que un sello al uso, La Hermandad se presenta como una plataforma creativa con vocación de comunidad. Su propuesta pone el foco en la experimentación, en la convivencia natural entre escenas y en una forma de entender la cultura desde una perspectiva global, abierta y contemporánea. Esa filosofía ha estado presente desde el principio, incluso antes de su estreno discográfico.

Antes de lanzar su primera referencia, el proyecto comenzó a tomar forma en el plano físico a través de tres eventos propios celebrados en distintas ciudades del sur de España. El primero de ellos tuvo lugar en Sevilla, ciudad que sirvió como punto de partida para sentar las bases de la comunidad que hoy rodea al colectivo. Después llegó Granada, donde La Hermandad amplió su alcance y reforzó su identidad cultural. La tercera parada fue Algeciras, cita que terminó con sold out y confirmó que la conexión con el público iba mucho más allá de una simple serie de fiestas.
Desde sus primeras convocatorias, La Hermandad dejó claro que su propuesta no se limitaba únicamente a la música. Los eventos fueron concebidos como encuentros multidisciplinares en los que convivían distintas formas de expresión artística: sesiones de artistas emergentes y consolidados, espacios para ropa, joyería y tatuajes, y una atmósfera pensada para entender la cultura como un todo. Por estas fechas han pasado nombres como Bad Legs, Midnight Cvlt, Vizzen o Nimeim, entre otros, consolidando una identidad sonora diversa y una programación alejada de cualquier corsé estilístico.
Ese carácter multi-género es, precisamente, uno de los pilares centrales del proyecto. La Hermandad no se encierra en una escena concreta, sino que apuesta por explorar los puntos de encuentro entre la electrónica de club, los sonidos urbanos y otras influencias más orgánicas, siempre desde una mirada actual y con una personalidad bien definida. En un momento en el que muchas plataformas siguen operando desde la segmentación, el colectivo sevillano plantea justo lo contrario: tender puentes entre lenguajes, escenas y territorios.
Pero la ambición del proyecto no se queda en lo artístico. La Hermandad también nace con una voluntad firme de apoyar al artista desde dentro de la industria, apostando por un modelo más transparente, flexible y justo. El sello trabaja con contratos sin exclusividad, permitiendo que cada artista mantenga su independencia mientras sigue desarrollando su carrera. A ello se suma una estructura pensada para acompañar cada lanzamiento de forma integral, con herramientas reales de promoción, posicionamiento y visibilidad.

Inspirado por dinámicas de trabajo presentes en sellos internacionales, el proyecto ofrece una hoja de ruta que abarca estrategia de lanzamiento, desarrollo de contenido y apoyo en plataformas, con el objetivo de maximizar el recorrido de cada referencia. La Hermandad no quiere ser solo un canal de publicación, sino un entorno estable desde el que los artistas puedan crecer, consolidar su identidad y proyectarse a largo plazo.
Es en este contexto donde cobra sentido ‘Cunde’, la primera referencia oficial de La Hermandad y una auténtica declaración de intenciones. El tema encarna a la perfección la filosofía del sello: una pieza híbrida que conecta el rap británico con el rap en español sobre una base de UK Garage, incorporando además matices de breakbeat y una instrumentación poco habitual en este tipo de producciones, como las guitarras flamencas, integradas con sutileza dentro del track.
La colaboración entre Pablo Nicasso y X4 refuerza todavía más esa vocación de cruce cultural. Nicasso aporta una lírica en español con peso y personalidad, mientras que X4 introduce el rap en inglés y expande el tema hacia una dimensión más internacional. El resultado es una canción que no solo funciona como single de presentación, sino como carta de identidad de un proyecto que quiere conectar lo local con lo global, lo tradicional con lo contemporáneo y la escena de club con nuevas formas de expresión.
Con este single, La Hermandad inaugura oficialmente su recorrido discográfico, pero también deja entrever el tipo de universo sonoro que quiere construir en los próximos meses. Nuevos lanzamientos de distintos artistas ya se asoman en el horizonte, ampliando una propuesta que no busca seguir tendencias, sino desarrollar una narrativa propia desde el sur de España hacia fuera.
En tiempos de homogeneización, La Hermandad aparece como una de esas iniciativas que entienden que la cultura se construye desde la mezcla, la comunidad y la convicción. Y si ‘Cunde’ es el primer paso, todo apunta a que lo que viene detrás no va a pasar desapercibido.





