El festival catalán cierra una nueva edición de su formato XXL con actuaciones únicas, una enorme y renovada producción visual y algunas novedades que sorprendieron positivamente
DURO Festival vuelve a demostrar que ya es uno de los grandes referentes de la escena electrónica en Cataluña, con una edición marcada por dos intensas jornadas llenas de música de todo tipo y una experiencia muy bien lograda a nivel producción y organización. El cartel de esta edición marcó momentos estelares en todo el fin de semana, con figuras de talla mundial que lograron reunir a miles y miles de asistentes a lo largo de las más de 24 horas de acción, sin contar un after final que acabó de reventar las fuerzas antes del festivo nacional.
Esta edición llegó, además, con cambios importantes en la distribución de los escenarios, aportando nuevas perspectivas a la experiencia del festival. Manteniendo los tres escenarios, uno principal y dos secundarios con temáticas musicales bien marcadas cada día, repartiendo muy bien el volumen de gente en todo momento. Desde nuestra experiencia, os contamos cómo vivimos DURO Festival 2026 y todo lo que nos dejó, empezando por un sábado cargado de música, energía y grandes momentos.
Sábado
La jornada del sábado comenzó en el parking de DURO, donde ya podía respirarse la energía y las ganas que tenía el público de entrar al festival. Desde allí, el acceso al recinto se realizó mediante las lanzaderas habilitadas por la organización, un sistema que funcionó especialmente bien gracias al constante ir y venir de autocares durante toda la jornada. Teniendo en cuenta que, como en otras ediciones, el parking se encuentra algo alejado del recinto, este servicio facilitó considerablemente la llegada de los asistentes y fue uno de los aspectos organizativos que valoramos más positivamente.
El proceso de acreditación ofrecía dos posibilidades: realizarlo antes de subir al autobús o, por el contrario, bajar de la lanzadera y desplazarse hasta una zona más apartada para completar el trámite. Esta segunda opción podía alargar considerablemente el recorrido y hacer que se perdiera bastante más tiempo antes de entrar al festival, por lo que tener clara la alternativa de acreditarse previamente resultaba especialmente útil.
Una vez dentro, nos encontramos con una distribución de los espacios diferente a la de anteriores ediciones, un cambio que modificaba la circulación del público y la manera de vivir los distintos escenarios. El Main Stage mantenía su ubicación, aunque con un formato algo más reducido que en ediciones anteriores. La gran estructura en forma de cruz, acompañada de un despliegue de luces y visuales, aportaba una identidad visual muy marcada al escenario principal.

Por su parte, el Cargo Stage y el Black Hangar intercambiaron sus ubicaciones habituales. El Cargo Stage pasó a ocupar el espacio central y se convirtió en uno de los puntos con mayor concentración de asistentes. La intensidad de la programación y la afluencia de público generaron un ambiente especialmente potente, aunque en algunos momentos la cantidad de gente dificultaba el paso y hacía más complicado desplazarse hacia las zonas destinadas a comer o descansar.
Detrás de este espacio se encontraba el nuevo emplazamiento del Black Hangar, que presentaba unas dimensiones más reducidas que en años anteriores. Sin embargo, su distribución circular y la calidad del sonido ofrecieron una experiencia diferente, muy bien recibida por el público. Un cambio que aportó una nueva personalidad a este escenario.
A todo ello se sumó el Secret Stage, una de las grandes sorpresas de esta edición. Su acceso, escondido tras la entrada por los baños, despertaba la curiosidad de quienes descubrían el espacio por primera vez y convertía la entrada en parte de la experiencia. Una propuesta ingeniosa que añadió un punto diferente al recorrido por DURO Festival, a la vez que permitió que gran cantidad de artistas locales formaran parte del festival.
También destacar una de las grandes novedades de esta edición y que sorprendió a todos al llegar. Una enorme noria ejercía al final del Main Stage como atracción para desconectar un rato o captar impresionantes vistas aéreas del recinto. Además, ejerció un papel importante en los visuales de noche, siendo un atractivo punto que resaltar y todo un acierto en la oferta interactiva del festival.
DURO Festival se consolida al cerrar con éxito su edición más ambiciosa hasta la fecha
Main Stage
El Main Stage abrió la jornada del sábado con Keyklau, protagonista de su gran debut en DURO. La artista tuvo la oportunidad de mostrar su talento local ante un público que comenzaba a adentrarse escenario principal del festival, dando comienzo a una programación que iría ganando intensidad a medida que avanzaban las horas.
Tras ella, Roll Dann tomó el relevo intensificando el nivel y calentando aun mas la pista para antes de dar paso a Adriana Lopez, una de las figuras más reconocidas del techno underground. Su presencia volvió a demostrar la capacidad de DURO para reunir artistas con una trayectoria consolidada y un público que conoce y sigue de cerca sus propuestas.
El siguiente punto destacado llegó con Yanamaste, DJ y productor georgiano al que muchos asistentes tenían especial interés en escuchar. La elegancia de sus producciones y su personalidad artística le han llevado a actuar en grandes escenarios internacionales, por lo que su presencia era una de las más esperadas de la jornada. Su actuación coincidió con un aumento progresivo de la concentración de público en el Main Stage.
La tarde continuó con uno de los grandes encuentros del sábado: el B2B entre Andrés Campo y Future.666. La combinación de ambos artistas fue uno de los momentos más destacados de la programación, con una sesión que conectó especialmente bien con el público y mantuvo la atención de quienes se habían acercado al escenario principal. La experiencia de Andrés Campo y la personalidad de Future.666 encajaron en un set que fue creciendo en intensidad y que dejó el listón muy alto. Un B2B a la altura de las expectativas que confirmó que esta unión tenía mucho que ofrecer.
Pero si había una guinda del pastel reservada para el Main Stage, esa era Klangkuenstler. Su aparición generó una enorme expectación y, para entonces, el escenario estaba completamente abarrotado. El artista alemán era uno de los grandes reclamos del cartel y su actuación se convirtió en el momento culminante de la tarde, cerrando una progresión musical que había ido ganando protagonismo desde primera hora.
El Main Stage cerró su programación con Fernanda Martins y Lukas, que pusieron el broche final al escenario principal con su B2B a cuatro decks ofreciendo un auténtico recital de schranz y toda una masterclass de como cerrar un festival de la altura de DURO. De esta forma, se culminó una jornada que había dejado grandes momentos y una respuesta del público a la altura de la cita.
Cargo Stage
Si hubo un escenario que destacó por la cantidad de público que concentró durante buena parte del sábado, ese fue el Cargo Stage. Su nueva ubicación y una programación que combinaba diferentes vertientes de los sonidos más rápidos y duros de la electrónica lo convirtieron en uno de los centros de actividad del festival. Desde primera hora, la sucesión de artistas fue manteniendo el movimiento en la pista, con varios nombres destacados dentro de la escena internacional.
La jornada comenzó con Rage Amoretty, que abrió el escenario antes de dar paso a Revenja, el proyecto vinculado a Richie Gee, una figura con una larga trayectoria en los sonidos más duros de la electrónica. A continuación, BØĘRY aportó su visión del hard techno, antes de que Kruelty tomara el relevo con una propuesta que conecta el techno industrial con influencias del hardcore y el hardstyle.
La programación siguió con Toxic Machinery, proyecto neerlandés asociado a los sonidos industriales, que mantuvo la intensidad del escenario. Después llegó SLVL, otro de los nombres vinculados al hard techno actual, que contribuyó a sostener el ritmo de una pista cada vez más concurrida.
A las 18:00 llegó el b2b de Karah B2B Mr. Polska. Para muchos un b2b diferente pero que supero las espectativas de muchos dando nuevos matices. Más adelante, TiTi dio continuidad a la programación, antes del B2B entre Azdat y Neek, que mantuvo el flujo de público en el escenario. A las 21:30 fue el turno de Santos, seguido por otro encuentro que conectaba distintas vertientes y etapas: DJ Sisu B2B Xavistyle.
La presencia de DJ Sisu, un nombre con una larga trayectoria dentro de la escena makina y hardcore, junto a Xavistyle, aportó un cierre muy ligado a esa cultura de club y rave que también forma parte de la identidad electrónica de Cataluña. La sesión puso el broche a una programación que había convertido al Cargo Stage en uno de los espacios más concurridos y activos de la jornada.
La afluencia de público fue también una muestra del atractivo de este escenario. No obstante, en los momentos de mayor concentración, moverse por la zona y acceder a los espacios para comer o descansar resultaba complicado. Fue uno de los puntos en los que la distribución del recinto se hizo más evidente: una pista llena y con mucha energía, pero que en determinadas franjas necesitaba algo más de espacio para facilitar la circulación.

Black Hangar
El Black Hangar ofreció una experiencia diferente gracias a su nueva distribución circular, que aportaba otra perspectiva a la pista y permitía vivir las sesiones de una forma distinta. A pesar de contar con un espacio más reducido que en anteriores ediciones, el sonido y la respuesta del público contribuyeron a que este escenario tuviera una identidad propia.
La programación comenzó con Laura SN B2B Nina Casth, una sesión en la que ambas artistas se complementaron muy bien, dando forma a una propuesta conjunta que funcionó desde el primer momento.
A las 14:00 llegó el turno de Alba Franch B2B Bixbita, un encuentro que volvió a poner en valor el talento de la escena nacional. Alba Franch se ha consolidado como uno de los nombres destacados del panorama actual, mientras que Bixbita continúa afianzando su presencia dentro del circuito. Ambas ofrecieron una sesión muy sólida, con una conexión que el público recibió de manera muy positiva.
A continuación, ROW1 tomó el relevo, dando continuidad a la programación antes de otro de los B2B destacados de la jornada: el encuentro entre Relajadita y Carnada, a las 16:00.
Relajadita atraviesa un momento de crecimiento dentro de la escena electrónica, consolidando su presencia y dando nuevos pasos en su carrera, con el respaldo de la familia 240, vinculada a una nueva generación de artistas que está ganando protagonismo en el circuito europeo.
A su lado, Carnada, a quien ya conocemos por su propuesta de alta intensidad, aportó su particular combinación de techno rápido, hard trance y raíces de makina, conectando la energía de la rave clásica con los sonidos más actuales. La buena compenetración entre ambas propuestas se hizo notar durante la sesión, ofreciendo un B2B dinámico que mantuvo al público entregado a la pista del Black Hangar.
Tras este encuentro, NOVAH fue una de las artistas mas aclamadas puesto que es una artista que esta a un nivel mundial muy reconocido. Seguidamente Omaks propició un gran set al publico, despues de una novah impecable. La programación avanzó con Lee Ann Roberts, que tomó el control del escenario, antes de dar paso a Cera Khin. La artista tunecina, conocida por su personalidad dentro de la escena techno internacional, fue uno de los nombres destacados de la recta final.
El cierre llegó a las 22:30 con Natte Visstick, con un cierre apoteosico poniendo fin a la programación del Black Hangar del sábado. Un recorrido que combinó diferentes perfiles y propuestas y que permitió comprobar cómo el nuevo formato circular daba una personalidad diferente a un escenario que, pese a su tamaño más reducido, mantuvo su atractivo durante toda la jornada.

Domingo
La jornada del domingo se presentaba con ese aura especial de las grandes despedidas, y es que después de una primera etapa masiva y exitosa, el domingo de DURO Festival hacía prever una jornada aún de mayor calibre por todos los destaques que había por delante. A pesar del cansancio acumulado, las ganas de música se hicieron notar desde primera hora en un ambiente de absoluta entrega.
Main Stage
El escenario principal arrancó su andadura dominical con la artista local N.O.V.A, que de buena mañana calentó motores para la llegada del talentoso duo KSN B2B MVGRI y Carnada, quienes fueron elevando progresivamente la contundencia de la pista. Sin embargo, el primer gran punto de inflexión del día llegó bien temprano.
Un ajuste en los horarios debido al retraso en el vuelo de Ueberrest retrasó un poco su actuación, pero la hora de set no dejó a nadie indiferente. Con sus características melodías tranceras y ese toque contundente, el alemán hizo gala de su fama para dejar la primera gran estampa del día.
Este suceso también reubicó el set de Kobosil a media tarde, provocando una auténtica marea humana y la entrada prematura de miles de asistentes que no estaban dispuestos a perderse al referente alemán. Kobosil no perdió ni un minuto y desató la locura colectiva a base de schranz y una selección llena de melodías que encendió el Main Stage por completo, permitiendo vivir, por fin, uno de esos sets que muchos barceloneses llevaban meses y meses esperando.
Acto seguido llegó el turno del industrial y esos bombos desenfrenados por parte de Jazzy y Vieze Asbak, que lograron retener la multitud del main a pesar de su especial agresividad a pleno sol. Ya cayendo el atardecer vivimos uno de los momentos más comentados e interesantes de la jornada: el B2B entre Fatima Hajji y Buenri.
La unión de la reina del hard techno con toda una leyenda de la makina ofreció un híbrido explosivo donde los bombos acelerados y las melodías más míticas hicieron retumbarlo todo. Sin duda, una mezcla inédita y diferente que, para sorpresa de algunos, acabó congeniando bastante bien. Igual no con la misma frescura que vimos en el pasado como la unión de Buenri otros artistas como Andres Campo, pero si dejando un resultado notablemente satisfactorio.
Para ir cerrando el día, ya a plena noche y con los visuales haciendo gala de la gran producción, llegó el momento de Vendex, quien saltó a la cabina cubierto por su característica máscara para firmar un set de hard techno oscuro y demoledor que, como de costumbre, lo reventó y mantuvo la pista abarrotada. El catalán ya es como un residente de este festival pero, por muchas veces que venga, la reacción del público demuestra que nunca defrauda.
El tramo final del Main Stage estuvo acompañado por el esperado Pyro Show, un despliegue de fuego y pirotecnia cada vez más impresionante que, combinado con la icónica escenografía en forma de cruz, dejó una estampa visual verdaderamente espectacular. Sobre este imponente marco se desarrolló el cierre a cargo de Winson.
Si bien es cierto que por el tipo de sonido y sus vocales más comerciales su actuación quizás hubiese encajado mejor en el atardecer como otras ediciones, descuadrando ligeramente la progresión sonora de la noche, el holandés demostró su poderío y, como de costumbre, logró acaparar la atención de todo el público a base de ritmo contundente y edits altamente coreados para despedir el escenario principal.
Cargo Stage
El Cargo Stage volvió a registrar una gran afluencia de público a lo largo de todo el domingo, reafirmándose como el punto neurálgico para los amantes de los sonidos más acelerados, el rawstyle y el hardstyle. La jornada transcurrió con un flujo constante de energía gracias a las actuaciones de nombres como Edim Williox, Bern-At & Warlex, Kloon o Orizonnt en el primer tramo del día. A medida que avanzaba la tarde, la intensidad fue en aumento con las sesiones de Dany BPM, The Straikerz, Rooler y Krowdexx, dando paso a una recta final muy aclamada por el público de la mano de Bmberjck, Anderex, So Juice y el cierre final de Kenai.

Black Hangar
Por su parte, el Black Hangar vivió una jornada sencillamente memorable gracias a una colaboración inédita con la prestigiosa promotora madrileña Laster. El escenario se convirtió en un auténtico oasis musical dentro del festival, ofreciendo un refugio perfecto para los paladares más exigentes con un menú volcado en el techno de corte hipnótico y hardgroove.
La programación arrancó con la solidez de Roll Dann en B2B con Kamelia, seguidos por las elegantes selecciones de Ignez. A media tarde, Alarico ofreció una lección de groove y ritmo dinámico que encantó al un público entregado, sirviendo la mesa para la llegada del icónico Ben Klock, cuya propuesta fue recibida con el entusiasmo habitual que despierta una figura de su calibre.
Acto después, fue el turno del B2B entre Philippa Pacho y Setaoc Mass, quiénes sorprendieron con un techno veloz y lleno de groove que hizo que el Black Hangar no perdiera en ningún momento ese punto de conexión. Sin embargo, para gran parte de los presentes, el gran triunfador y set del día llevó la firma de Chlär, quien desplegó una auténtica exhibición tanto a nivel técnico en la mezcla como en la selección musical idónea para ese punto final de la noche.
La closing en el Black Hangar, a cargo del B2B entre Freddy K y The Lady Machine, sufrió un pequeño contratiempo inicial debido a problemas técnicos con el equipamiento para los vinilos, lo que frenó ligeramente el vibe y el ritmo del momento. No obstante, la organización y los artistas reaccionaron con rapidez para solventar la incidencia, permitiendo a ambas leyendas retomar el control del sistema y brindar un cierre de altísima categoría, a la altura de lo que había sido un día impecable de techno en el Hangar.
Tras dos jornadas repletas de acción y momentos icónicos, DURO Festival pone fin a una edición que podríamos catalogar de auténtico éxito. A medida que pasan los años, la organización va corrigiendo errores del pasado, haciendo cada vez más fácil y cómodo el transcurso de un evento de tales dimensiones. Además, no dejan de innovar, ya sea en producciones impresionantes como el Main Stage o el Cargo, o con novedades frescas y sorprendentes como el Secret Stage. Del cartel no hace falta ni hablar, nombres de talla mundial y fusiones de artistas inéditas, rozando la excelencia en este pedazo de fin de semana.
Pero DURO no da tregua alguna con su programación. Y es que ya a inicios de diciembre, para el puente del 5 y 6 de diciembre, tiene preparada una nueva doble jornada con dos eventos de gran calibre. Por un lado, el Universo Makina llega a su evento más masivo en Barcelona, mientras que el segundo día estará capitaneado por 240 KM/H. Y también ya tenemos fecha para el próximo festival XXL, que como de costumbre será en semana santa para el 26 y 27 de marzo. Si no te quieres perder nada puedes adquirir tus entradas aquí.






