Jarrera Weekender 2026 se celebrará su cuarta edición los días 9, 10 y 11 de octubre de 2026 en distintos espacios de Bilbao y su entorno, manteniendo esa fórmula que lo ha convertido en una cita muy especial dentro de la escena: tres días de drum & bass, bass music y cultura Sound System repartidos entre sesiones de tarde, noches de club, espacios al aire libre y una programación construida desde la comunidad.

Nacido en 2022 casi como respuesta a la poca presencia histórica del drum & bass en Euskadi, Jarrera Klubb ha crecido desde eventos pequeños hasta convertirse en uno de los proyectos más reconocibles del género en el norte. Sin perder ese espíritu cercano que sigue definiendo a la marca, sus residentes y artistas han pasado por espacios como The Steel Yard, Razzmatazz, Industrial Copera o Monegros, mientras Jarrera Weekender se ha convertido en el lugar donde toda esa evolución vuelve a casa.
Para esta cuarta edición, el festival reunirá a cerca de 30 DJs llegados desde distintos puntos del Estado, combinando nombres consolidados con proyectos emergentes y una presencia importante de la escena vasca. Al frente del cartel aparece Dub Elements, uno de los proyectos de drum & bass con mayor recorrido internacional surgidos en España, que encabezará la noche del sábado en Gold Fever.
Otro de los nombres especialmente vinculados a la historia de Jarrera será OTO, que volverá al Weekender con una doble sesión para mostrar dos caras diferentes de su sonido: una centrada en los 140 y otra directamente conectada con su esencia drum & bass. Junto a él estarán propuestas como Las Diñas, colectivo sevillano que se ha convertido en uno de los nombres más activos de su escena; RCKT, llegado desde Tenerife; o Vandermou, responsable de Gutting Audio y uno de los perfiles que mejor representan el crecimiento del neurofunk nacional.
Pero hablar de Jarrera Weekender únicamente desde el cartel sería quedarse a medias.

El soundsystem como parte de la identidad
Uno de los elementos que mejor explica el festival es su relación con la cultura Soundsystem. Aquí el equipo de sonido no funciona simplemente como herramienta para escuchar a los DJs, sino como una parte central de la experiencia y de la forma en la que Jarrera entiende la música bass.
El viernes, la edición arrancará directamente en la calle con una kalejira por Barakaldo de la mano de Karrito Txantxero, un carrito portátil equipado con controladora y altavoces que llevará la música por distintos rincones de la ciudad. Una forma bastante gráfica de explicar la filosofía del Weekender: antes de entrar en una sala, la fiesta ya está compartiendo espacio con la calle.
Esa misma noche llegará a Sala RAW el debut en Bilbao de LAJDG Soundsystem, procedente de Almansa, con su propio equipo de sonido. El sábado por la tarde, la actividad se trasladará gratuitamente al Parque de Ollargan, donde Bihurri Sound System volverá a encontrarse con un público que ya lo conoce bien de anteriores ediciones.
Y por la noche llegará uno de los momentos más particulares de todo el fin de semana. Por primera vez en un club se reunirán Kemena Soundsystem y Kolektivo Kotxino, dos muros de sonido que compartirán espacio en Gold Fever, dentro de Santana 27. Más que poner música fuerte, la intención vuelve a estar en sentirla físicamente.

Tres días y varios Bilbaos dentro del mismo festival
Otra de las cosas que hacen diferente a Jarrera Weekender es que no existe un único recinto. El festival va moviéndose por Barakaldo, Ollargan y Bilbao, construyendo un pequeño recorrido por diferentes formatos de fiesta.
El viernes comenzará con Karrito Txantxero y continuará en Sala RAW con Galin, Las Diñas x Nymfa, Sete y Lilakk. El sábado, Bihurri Sound System tomará el Parque de Ollargan con OTO 140, Tynna, Suspect y Vandermou, antes de que la noche se desplace a Gold Fever con Monruu b2b Benzex, RCKT, Dub Elements y Skiat.
El domingo llegará otro cambio de registro con una sesión de tarde en Bilborock, protagonizada por Batcave, Gaupa y Two Maniacs. Y aquí aparece una de las principales novedades de esta edición: aprovechando que el lunes 12 de octubre será festivo, Jarrera no terminará al caer la tarde como en años anteriores.
El cierre continuará durante la madrugada en Blue Fever, dentro de Santana 27, con OTO, Litence, Quark Conta y un último encuentro entre Lilakk & Skiat, acompañado nuevamente por Kolektivo Kotxino. El festival llegará así hasta las 06:00 del lunes, estirando por primera vez su cuarta edición hasta el último momento posible.

Un festival que ha crecido sin dejar de sentirse underground
Quizá ahí esté la parte más especial de Jarrera Weekender. En cuatro años han aumentado los artistas, los espacios y la dimensión del proyecto, pero el festival sigue manteniendo una escala humana poco habitual dentro del circuito.
No hay una única pista, ni una producción pensada para aislar al público detrás de grandes escenarios. Hay parques, salas, calles, soundsystems montados por colectivos y artistas que aparecen varias veces durante el fin de semana. El Weekender funciona casi como una reunión ampliada de una escena que lleva años construyéndose con pocos focos alrededor.
Y eso tiene todavía más sentido en Euskadi, donde el drum & bass nunca ha contado históricamente con la presencia que sí ha tenido en otros territorios del Estado. Jarrera nació precisamente intentando abrir ese espacio. Cuatro ediciones después, quizá su mayor logro sea haber conseguido que durante un fin de semana de octubre Bilbao y su entorno hablen el idioma del bass con absoluta naturalidad.
