En un su formato Open Air y de tardeo, Mondo nos volvió a regalar un evento divertidísimo y con muy buena música. Para este »cierre» de temporada, la marca siguió apostando por el sonido trance / hardhouse moderno que ha definido su línea durante los últimos tiempos

Volvíamos a Mondo Open Air para despedir la temporada de primavera-verano antes del habitual parón de julio y agosto. Una pausa que, aunque nos deja con ganas de más, también sirve para coger carrerilla de cara a septiembre, donde la marca ya tiene preparado uno de los carteles más apetecibles que recordamos dentro de este nuevo universo de hard house, trance y dance. Lammer, Kyle Starkey B2B DART compartirán cabina el próximo 5 de septiembre en una cita que, sobre el papel, promete ser una auténtica delicia para los amantes de este sonido.
Pero antes tocaba cerrar este primer tramo de la temporada, y Mondo lo hizo con uno de los nombres más importantes del género: KETTAMA.
Antes de hablar de música, hay un detalle que merece destacarse. Con las temperaturas que estamos viviendo en Madrid, Mondo volvió a demostrar que se toma muy en serio la comodidad de su público. Durante toda la jornada hubo zonas de sombra, ventiladores, pulverizadores de agua, personal refrescando constantemente a los asistentes y, por supuesto, la piscina abierta durante (casi) todo el evento. Son pequeños detalles que terminan marcando la diferencia y que hacen que una jornada de ocho horas al aire libre resulte muchísimo más agradable.
KETTAMA, uno de los grandes referentes del momento
Había muchas ganas de verle. No es casualidad que KETTAMA se haya convertido en uno de los grandes embajadores de este nuevo sonido, trascendiendo incluso el propio circuito del hard house y el trance moderno gracias a colaboraciones con artistas de otros ámbitos y a una identidad sonora muy reconocible.
Su mezcla de grooves, vocales cercanas al hip hop y momentos más melódicos melancólicos le han permitido construir un estilo muy personal. Canciones como ‘Pretty Green Eyes‘ o ‘It Gets Better‘ son ya auténticos himnos dentro de esta nueva ola electrónica.
En cuanto al set, las sensaciones fueron algo encontradas y es que las dos horas de sesión parecían claramente divididas en dos partes. Una primera mitad bastante más contenida, dominada por sonidos grooveros y una construcción más pausada, y una segunda donde empezaron a aparecer muchos de los temas que el público esperaba escuchar.
Personalmente, quizá eché de menos una sesión algo más imprevisible, mezclando mejor esos momentos álgidos a lo largo del set y no concentrándolos únicamente en el tramo final. Aun así, cuando llegaron sus producciones más reconocibles y el sol empezaba a esconderse sobre la Terraza Jowke, la atmósfera se tornó mágica. Ese atardecer, acompañado por la música de KETTAMA, volvió a recordarnos por qué este formato de tarde tiene algo tan especial.

Después llegó el turno a los siempre bailongos y divertidos X CLUB.
Su sesión fue exactamente lo que esperábamos. Muy dinámica, muy bailable y con ese punto desenfadado que caracteriza al dúo australiano. Predominaron los sonidos más hard houseros, el bounce, y ese dance acelerado y espíritu rave tan reconocible que llevan desarrollando durante los últimos años.
Hubo también espacio para algunos momentos algo más emotivos, aunque la tónica general fue la de mantener constantemente el movimiento de la pista. Un set con muy buen ritmo, variado y muy divertido, que funcionó perfectamente dentro del contexto de la jornada.
Y antes, Gerardo Niva que como siempre trajo una sesión acorde al sonido del día y de los invitados. Buen tracklist, buen ritmo y un ese puñado de IDs que siempre maneja.

Hasta septiembre
Con esta fiesta, Mondo pone punto y aparte a sus Open Air hasta después del verano. Y la sensación es muy positiva.
La marca sigue consolidándose como la gran referencia madrileña para este nuevo universo donde conviven el hard house, el trance moderno, el eurodance y los sonidos rave más actuales. Todo ello acompañado por un ambiente especialmente agradable, una producción cada vez más cuidada y un público que parece entender perfectamente la filosofía de estas jornadas.
Ahora toca esperar unas semanas. Pero viendo el cartel que nos espera el 5 de septiembre, la vuelta promete ser una de las citas imprescindibles del año para los amantes de este sonido.






