La marca catalana jugó en casa y nos dejó prisioneros ante una tarde absoluta de color junto a Okuda San Miguel para despedir OFFSónar por todo lo alto, como era de esperarse

elrow volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las marcas más reconocibles de la escena electrónica mundial. En una Barcelona que durante toda la semana respiró música electrónica con motivo de Sónar y OFFSónar, la cita del Poble Espanyol volvió a convertirse en uno de los encuentros más multitudinarios y esperados del calendario. Miles de asistentes acudieron a una jornada que sirvió para poner el broche final a una intensa semana de eventos, transformando una vez más el emblemático recinto barcelonés en un auténtico parque temático para los amantes de la música electrónica.

El escenario de la Plaza Mayor volvió a ser el corazón de la experiencia. Bajo la nueva temática Neo Kaos Garden, desarrollada junto al artista español Okuda San Miguel, elrow desplegó uno de sus universos visuales más coloridos y llamativos hasta la fecha. Figuras geométricas, personajes surrealistas y una explosión constante de color envolvieron a un público que respondió llenando el espacio desde primeras horas de la tarde. A medida que avanzaba la jornada, la Plaza Mayor se convirtió en una auténtica marea humana que apenas dejaba huecos libres frente al escenario principal.

elrow, OFFSónar, Poble Espanyol

La programación musical estuvo a la altura del monumental despliegue visual, planteando un viaje sonoro en constante escalada donde el dinamismo y el ritmo físico fueron los auténticos hilos conductores. Los encargados de abrir fuego bajo los primeros rayos de sol fueron AAT b2b Max Kilian. Lejos de ofrecer un set de apertura tibio, la dupla plantó bandera desde el minuto uno a base de un tech-house fresco, de líneas de bajo muy marcadas y vocales contagiosas, ideal para activar los músculos y calentar una pista que ya empezaba a recibir las primeras oleadas de público.

Luego la cabina pasó de inmediato a manos de Rendher b2b Us Two, quienes elevaron las revoluciones del recinto imprimiendo una finura rítmica impecable, se puede decir que juntos hacen una buena dupla. Su set se movió con maestría en el terreno deep tech más dinámico, inyectando un groove al estilo UK y percusiones hipnóticas que convirtieron la Plaza Mayor en un hervidero de baile. Sin dar respiro, De La Swing b2b Easttown asumieron el control de la tarde, con el aforo rozando el lleno. La conexión entre ambos fue letal: desplegaron un tech-house contundente, cargado de rolls de batería agresivos y samples de la vieja escuela que mantuvieron la energía en una tensión ascendente e ininterrumpida, provocando los primeros grandes estallidos de la jornada.

Con la tarde en su punto de ebullición, la solvencia de Chelina Manuhutu b2b Bastian Bux tomó las riendas para firmar una de las transiciones más aplaudidas del día. Su propuesta fue un derroche de carisma sonoro: un house de alto nivel fusionado con texturas sumamente groovy que obligaron a la marea humana a exprimir cada gramo de sudor. Fue el preludio perfecto, la cocción a fuego lento de una pista ya completamente entregada y madura para el clímax.

elrow, OFFSónar, Chelina Manuhutu b2b Bastian Bux

Llegada la noche, todos estabamos esperando el cierre a cargo de Ilario Alicante b2b Nic Fanciulli. La veteranía y el instinto de club de ambos titanes se hicieron evidentes desde el primer drop. Su actuación al unísono fue una clase magistral de cómo clausurar un festival de estas magnitudes: un tech-house robusto, de corte más nocturno e industrial, salpicado de himnos atemporales y bombos demoledores que hicieron retumbar el Poble Espanyol, además sonaron muchos clásicos. Su set puso el broche de oro definitivo a una Plaza Mayor completamente llena, iluminada por sus los visuales y el confeti, que como siempre es un clásico de la marca, nos han regalado una de las imágenes más imponentes e impactantes de la semana electrónica barcelonesa.

Más allá del despliegue visual, uno de los aspectos más destacados volvió a ser la organización general del evento. A pesar de la enorme afluencia de asistentes, las barras funcionaron con gran rapidez gracias al amplio número de trabajadores distribuidos por todo el recinto. Los tiempos de espera fueron mínimos durante gran parte de la jornada, algo poco habitual en eventos de estas dimensiones y que contribuyó significativamente a mejorar la experiencia global.

elrow, OFFSónar, Ilario Alicante B2B Nic Fanciulli

Si la Plaza Mayor representaba el corazón visual del evento, la Carpa se convirtió sin duda en su núcleo más enérgico. Andrés Campo asumió el control absoluto del escenario con un takeover especialmente diseñado para OFFSónar, encadenando diferentes actuaciones B2B que mantuvieron el recinto completamente entregado durante toda la jornada. Lo que comenzó como una propuesta atractiva sobre el papel terminó convirtiéndose en uno de los mayores reclamos musicales del festival.

Entre todos los encuentros programados, el B2B junto a Flug fue probablemente uno de los momentos más destacados del día. Ambos artistas construyeron una sesión perfectamente medida, con una progresión constante que fue preparando el terreno para todo lo que estaba por venir durante las siguientes horas. Lejos de buscar el impacto inmediato, el set fue creciendo de forma natural hasta convertir la Carpa en uno de los espacios más concurridos del recinto.

La intensidad continuó aumentando con los posteriores encuentros junto a Uberkikz y, especialmente, Future.666. Este último terminó convirtiéndose en uno de los momentos musicales más potentes de toda la jornada gracias a la conexión inmediata que ambos artistas lograron establecer con el público. La combinación de estilos, la selección musical y la energía transmitida desde la cabina hicieron que la Carpa alcanzara uno de sus puntos más álgidos justo antes del esperado cierre colectivo.

elrow, OFFSónar

Más allá de la música, la propuesta de Andrés Campo volvió a destacar por uno de los elementos más característicos de sus actuaciones: el sentido del humor. Las pantallas del escenario se convirtieron en un espectáculo paralelo gracias a los ya habituales visuales personalizados que acompañaron cada actuación. Filtros aplicados en directo sobre los rostros de los artistas, transformaciones imposibles y continuas bromas visuales arrancaron sonrisas constantes entre los asistentes. A ello se sumaron los textos humorísticos que iban apareciendo en pantalla presentando a los diferentes DJs con sobrenombres y mensajes cargados de ironía, aportando un componente desenfadado que encajó a la perfección con la personalidad del propio Andrés Campo y con el espíritu festivo de elrow.

El momento culminante llegó con el esperado cierre B2B2B2B, reuniendo en cabina a varios de los protagonistas de la jornada para despedir una Carpa que llevaba horas completamente entregada. La química entre todos ellos, sumada a la respuesta de un público que no dejó de bailar hasta el último minuto, terminó convirtiendo este cierre en uno de los grandes recuerdos de una edición que volvió a demostrar la capacidad de elrow para combinar espectáculo, música y entretenimiento en un formato difícil de igualar.

elrow, OFFsónar

Mientras tanto, el resto de escenarios mantuvieron una actividad constante durante toda la jornada. El Monasterio acogió una nueva edición de SACRO by Mëstiza, consolidando una propuesta que continúa creciendo dentro del universo elrow gracias a su cuidada identidad visual y sonora. Por su parte, La Guarida volvió a ofrecer una alternativa más underground en Upload, mientras que El Rowcio mantuvo viva la esencia más desenfadada y festiva de la marca en las calles del recinto.

Las altas temperaturas marcaron inevitablemente las primeras horas del evento. Sin embargo, la organización volvió a demostrar una gran capacidad de adaptación instalando numerosos aspersores y puntos de agua repartidos por el recinto, permitiendo que los asistentes pudieran soportar mejor los momentos más exigentes del día. Un detalle que fue especialmente agradecido por un público dispuesto a exprimir cada minuto de una jornada que se prolongó durante ocho horas ininterrumpidas.

No todo fue perfecto. Como ya ocurrió en anteriores ediciones, los cortes puntuales entre determinadas zonas del recinto generaron cierta incomodidad en algunos momentos de máxima afluencia. Sin embargo, estas medidas respondían a necesidades de seguridad y control de aforo que resultaban imprescindibles para garantizar el correcto desarrollo del evento ante la enorme cantidad de asistentes presentes.

Con el sol cayendo sobre el Poble Espanyol y una Plaza Mayor completamente abarrotada, elrow volvió a ofrecer una de esas experiencias que trascienden la simple programación musical. La combinación entre producción artística, puesta en escena, organización y una selección musical capaz de satisfacer perfiles muy diferentes permitió que el cierre de OFFSónar 2026 volviera a situarse entre los grandes momentos de la semana electrónica barcelonesa. Una demostración más de que, cuando elrow juega en casa, sigue siendo capaz de convertir una jornada de festival en una experiencia difícil de olvidar.