Volvimos a Barcelona para disfrutar de uno de nuestros festivales favoritos. La edición de Primavera Sound del 2026 presentaba sobre el papel un año que iba a ser histórico. Un cartel pura esencia Primavera, con rock, R&B, electrónica, rap, pop… lo que debe de ser un festival multigénero con los mejores artistas. Tras vivir todo, podemos decir que se cerró con un balance positivo y grandes shows, pero marcado por las inclemencias meteorológicas que acaecieron el jueves. Wololo Sound estuvo presente y te contamos toda la aventura inolvidable que vivimos.
Jueves: bailando bajo la lluvia
Seamos sinceros, no empezamos el festival con buen pie. Fue llegar al Parc del Fòrum y el viento arreciaba con fuerza junto a la lluvia. Tal fue la situación que, tras acreditarnos, nos impidieron entrar al recinto. El caos reinaba y la información escaseaba. Afuera no se sabía si se cancelaría el día o podríamos entrar al recinto finalmente, mientras adentro había conciertos que seguían teniendo lugar pese a las cancelaciones de otros shows como los de Alex G o Mac DeMarco. El público empapado deambulaba por los alrededores del Parc del Fòrum con la duda de si irse a su casa o quedarse a esperar buenas nuevas.
Al final, las puertas se abrieron de nuevo cerca de la medianoche con el gran anuncio de que los headliners Massive Attack, cuyo slot se había visto afectado por la tormenta, actuarían a las 00:30. Por otro lado, los otros dos grandes conciertos del día que eran Doja Cat y Bad Gyal, quedaban cancelados. Además, la forma de anunciarlo fue bastante errática, ya que fueron las propias artistas en sus redes sociales (Doja incluso abrió un directo en Instagram) las que contaron que su show no se llevaría a cabo. Pese a la intentona, Massive Attack se sumó al grupo de cancelaciones, provocando el desencanto del público que había estado esperando bajo la lluvia y se quedó sin nada.

Por suerte para nosotros, nuestra ruta de ese día estaba enfocada en otros escenarios que continuaron con total normalidad. TV Girl nos regaló uno de los conciertos más alocados que recordamos, con una cortina de lluvia colándose en el escenario y empapando al grupo californiano (al igual que nosotros) y a sus instrumentos. Acabaron diez minutos antes de la hora debido a la lluvia, pero la profesionalidad del grupo fue impecable. Incluso nos regalaron momentos graciosos con bromas a lo que estaba pasando o un baile de claqué bajo la lluvia del cantante de la banda. Y afortunadamente, cantamos varios de sus hits como ‘Lovers Rock’ o ‘Blue Hair’.
Overmono en este mismo escenario y ya con el tiempo de cara, se coronó como el mejor show del día. Los británicos deleitaron a los presentes con su estilo único mezclando ritmos rotos que puso la energía a niveles máximos. Como no podíamos bajar de ahí, acabamos el día viendo la rebeldía punk de VVV [Trippin’You], que además fue un gran descubrimiento para muchos de los presentes según escuchábamos. Y por supuesto cerrando con una gran sesión muy variada del japonés ¥ØU$UK€ ¥UK1MAT$U.
Viernes: historia con The Cure y éxtasis con Skrillex
El viernes salió el sol y transcurrió con total normalidad. Aprovechamos el buen tiempo para entrar pronto y ver los conciertos de Slowdive y Ethel Cain en ambos mainstages, antes de ver a uno de los MVP del día. Ralphie Choo, uno de los nombres del momento de nuestro país, se adueñó del Cupra en una fiesta que mezcló momentos eufóricos con emotivos y que tuvo a rusowsky y Barry B como invitados especiales. De ahí, nos adentramos en lo que podía ser perfectamente el estado de Maine. Porque Role Model trajo el rodeo estadounidense a Barcelona con su country particular y sus famosas canciones como ‘Sally, When The Wine Runs Out’ que coreó todo el público.

Nos pasamos a disfrutar de un poco de la mejor electrónica en el Cupra Pulse con los shows de Brutalismus 3000 y The Avalanches DJ set antes del momento estrella del día, y probablemente del festival. The Cure regresaba a los escenarios con un concierto de nada más y nada menos que dos horas y media. Un espectáculo de la histórica banda liderada por Robert Smith que nos emocionó con todos sus himnos como ‘Boys Don’t Cry’, ‘Friday I’m in Love’ o ‘Lullaby’.
De ahí, solo tuvimos que andar unos pasos para dejarnos el cuello con nuestro papá. Skrillex regresaba a Primavera Sound y como es normal, nos regaló un set marca de la casa lleno de clásicos (aunque nos faltó el mítico ‘Bangarang’) y temas del nuevo álbum ‘SOMA’. Lo que está claro es que Skrillex nunca falla y su set fue como siempre, sobresaliente si eres un apasionado del sonido bass Con la rave de trance de KI/KI, previo paso a ver un poco de Viagra Boys, poníamos fin a un viernes espectacular.

Sábado: La magia de The xx y Sonny pone fin al festival
La última jornada llegaba con propuestas interesantes, como Hyperverbena (el concepto que propone un B2B ecléctico entre Verraco y Lechuga Zafiro) o el concierto de rusowsky, abarrotado desde el primer minuto hasta el último. Eso sí, antes de abrir las puertas se conoció a la gran actuación sorpresa de la edición. El director de Primavera Sound dijo que tenía un as bajo la manga para este día y fue nada más y nada menos que Olivia Rodrigo. Una de las estrellas pop del momento actuó en esta edición presentando además su nuevo tema junto a Robert Smith, el líder de The Cure. Una colaboración muy llamativa y preciosa.
El cierre de Peggy Gou en el stage CUPRA estuvo bien, sabemos que la coreana y este festival van de la mano. Pero sin duda la actuación de The xx se llevaba la palma. Este regreso fue un espectáculo mágico, sentimental y emocionante, repasando sus mejores éxitos y dando a los fans de la banda lo que querían.

Eso si, el sábado nuestro sitio estaba en el CUPRA Pulse. Un lineup enteramente ideado por Sonny Moore aka Skrillex era algo que no nos podíamos perder. Hasta el último momento no se desvelaron los artistas y algunos rumores se hicieron realidad y otros no. Sus amigos se dieron cita: Four Tet, Blawan, Arca o el propio Skrillex (que hizo B2B esperadísimos como el de Four Tet) mantuvieron el CUPRA Pulse abarrotado desde el principio hasta el final del festival. Un concepto que cumplió con las expectativas de lo que iba a ser, algo especial y único y con el que poníamos punto y final a Primavera Sound 2026.
En definitiva, una experiencia positiva como siempre es Primavera Sound tanto en la interacción con el recinto como con la calidad exquisita del lineup, manchada un poco por la crisis del jueves. Quizá podía haber habido una mejor comunicación de lo que estaba sucediendo desde la organización hacia los asistentes, pero entendemos la dificultad y emergencia del momento. Lo que tenemos claro es que en 2027, estaremos presentes para disfrutar del que será el 25º aniversario del festival






