Los entusiastas del baile estábamos deseosos de poder gritar a los cuatro vientos que ya ha empezado la temporada. El 24 de abril Amnesia Ibiza volvió a abrir sus puertas bajo el contexto del International Music Summit y como recordatorio de lo que fue, es y debería seguir siendo la cultura de club en la isla.

La música fue el hilo conductor de la noche. Los presentes pudimos disfrutar de un sonido sólido, coherente y con ese punto underground que no busca agradar a todos pero conecta profundamente con quien está ahí por las razones correctas. La pista respondió a la narrativa musical de forma activa, siendo consciente del momento y sin distracciones tecnológicas, algo cada vez más difícil de experimentar hoy en día, especialmente en la isla.


En la Terraza, nombres como Sven Väth y Luciano volvieron a conectar con la esencia histórica del espacio, manejando la velada con experiencia, sensibilidad y diferenciación. Previamente, propuestas como la de Saoirse o CAAL aportaron matices contemporáneos sin romper ese equilibrio. En la Main Room la intensidad fue en aumento con artistas como Deborah De Luca, Shlømo o Clara Cuvé, construyendo un viaje más crudo y directo, pero igual de honesto.

Pyramid lleva años defendiendo esa idea. Desde su nacimiento, ha ocupado un lugar clave dentro Amnesia Ibiza como refugio para quienes entienden el clubbing como experiencia colectiva y no como escaparate. Su reconocimiento como Mejor Fiesta Techno de Ibiza en 2025 no hace más que confirmar que la música sigue siendo el centro neurálgico.

La noche del 24 de abril no fue solo una apertura, sino un recordatorio de que todavía existen espacios donde la pista manda, donde el tiempo se diluye y donde la conexión es real. Y por si no lo sabíais, os recuerdo que la próxima parada es el ya sold out Opening Party del 9 de mayo