El pasado sábado vivimos algo más que el 9º aniversario de 150. La sensación general tras el evento fue de haber asistido a una noche mágica, con la mejor música que recordamos en mucho tiempo. ‘La 150 de la vuelta del hardstyle’ la llamaron algunos, y también la 150 con quizá el mejor hardcore en años. Una verdadera carta de amor al género, que hace honor a los nueve años que llevamos bailándolo en FABRIK. Os lo contamos
Vaya noche mágica vivimos en Fabrik la semana pasada, vaya regalo para los que nos gusta esto. Ya solo con el cartel la cosa pintaba increíble, y es que entre los especiales y nombres bien seleccionados, parecía que tendríamos buena música a todas horas. Y así fue.
Y antes de seguir, démosle la importante que se merece a tener buenos horarios. Para quien escribe estas palabras, poder hacer un Atmozfears (journey set) – Endymion – Painbringer – Re-style – Paul Elstak fue una auténtica gozada. Cuando los fieles viajamos a Holanda lo que buscamos, además de carteles más completos y producciones gigantescas, es poder llenar nuestro día con artistas a quien genuinamente quieres ver. Eso, en España, no es tan sencillo, ni por asomo. Por eso, el tener días como el 9º aniversario de 150 es un bote salvavidas, un recordatorio de que en España también sale el sol.
Pero es que, ¿y si en vez de ese, tu itinerario era Psyko Punkz – Coone (o Deepack) – Nightcraft (o Brennan Heart) – Evil Activities – Dual Damage – System of Loudness y Noizeflow? Nada mal, ¿eh? Lo dicho, una de las mejores 150 en mucho tiempo, un soplo de aire fresco y la ejecución de cartel y horarios prácticamente perfecta.

Aunque me vais a permitir un inciso. Si doy mi opinión del cierre de Noizeflow nos cierran Wololo Sound. Todo es respetable, y nuestra música es considerada ruido por muchos ajenos a la escena, pero esto era simple y llanamente ruido. Se entiende el meme, se entiende la gracia y se entiende la novedad, pero si tenemos que dar nuestra opinión, por favor, nunca más. Más allá del surrealismo, me encantaría saber cuánta gente disfrutó de verdad de la hora que tuvieron esos dos. Aun así, claro, no podrían estar más en tendencia. Hasta un escenario propio en Dominator tiene el Deutscher Krach (término que da nombre a este género). Dios bendiga los tapones de las orejas.
Y ahora, volviendo a la buena música, tendríamos que escribir un libro para abarcar todo. Empezábamos en la main, a la que llegamos para el último ratito de Yeyo, y le seguía un Atmozfears ‘journey set’. Se han extendido mucho este tipo de sets durante este último año y, para djs como Atmozfears, con una maleta entera de éxitos, es una delicia. Le seguía Coone, con ‘Return to the roots’ un set especial que llevó al belga a sus orígenes, con freestlye, jumpstyle y algunos de sus clásicos más conocidos. Un auténtico lujo para los que llevamos ya unos años en esto. Como también fue un lujo el ‘Save Euphoric’ de Brennan Heart, un set especial de su último álbum, del mismo nombre, en el que el holandés contribuye a la ya más que obvia vuelta del euphoric hardstyle. Una de las figuras más queridas y que más veces ha visitado las cabinas de 150.
Mientras tanto, en el resto de salas, la buena música no se quedaba corta. Mención honorífica a Nightcraft, de quien escuché por amigos que se marcó un set espectacular, pero servidor volaba a ver a Endymion, absolutas leyendas del millennium hardcore, y que firmaron uno de mis sets favoritos de la noche. Corre un viento de cambio en la escena hardcore, que susurra ‘new early’ y ‘new millennium’ y eso fue precisamente lo que vivimos. Una mezcla perfecta entre viejos clásicos como ‘Do or Die’ o ‘A New Today’ con nuevos bangers como ‘Claim the Crown’ que hace suyo el espíritu del millennium y lo trae al presente.
Y después venía otro que también sabe mucho de esto, Painbringer. Uno de los artistas más prolíficos del early, y que ayudó como pocos a mantener el género vivo cuando no era tendencia. Con releases actuales en sellos como Thunderdome Records y su propio sello, Rave Instinct estamos hablando de una de las absolutas leyendas del hardcore. Y su set estuvo a la altura. Todo un delirio colectivo de baile, una sala copada por gabbers y un aire que, al menos por un momento, tenía aroma a molinos de viento y queso gouda. Muy agradecido a este maestro por transportarnos a Holanda durante un ratito.
Y después… elige tu destino. En la satélite se quedaba Re-style, con esa mezcla tan divertida entre hardcore, frenchcore y freestyle y temazos indiscutibles como ‘Leap of Faith’. Servidor se quedó allí pero es que en la main teníamos a dos de los nombres del momento: Thijs Rooijakkers y Jesper Habraken, Dual Damage. Con un arsenal de ID’s y sus ya más que reconocibles clásicos (‘when Dual Damage classics?’, dicen algunos) era uno de los highlights de la noche. Puños en alto y premio a quien clave el mayor número de kickrolls.
Y después, uno que aun no hemos mencionado, The Godfather, Paul Elstak. Acompañado de Boogshe, su mc de confianza, nos regaló un set lleno de sus clásicos, aunque esperábamos un poco más de ritmo. Pero es que cuando tienes más de 30 años de éxitos puede ser fácil caer en el Mal de la Lista de Spotify (enfermedad real, buscadlo).

Y bueno, quedaba el cierre de Noizeflow, de quien ya hemos hablado. Servidor (y otro pequeño grupo de horrorizados) nos marchamos a cerrar con Reborn, que al menos nos volaron la cabeza con algunos kickardos de raw.
Y así fue el 9º aniversario de una de las marcas más importantes de la historia del hard en España, 150. Ojalá todas fuera así, dios mío. La siguiente, de hardcore y uptempo. Entraditas aquí, aunque… ¿me créis si os digo que me gustaba más el hardcore de esta? La tormenta perfecta, de verdad, si os perdisteis le noveno aniversario lo lamento por vosotros.








