Éxito total la visita de Remember Paradise a Fabrik el pasado 31 de enero. Tres salas con estilos diferentes, una mezcla perfecta de pasado y futuro y un cartel muy variado e interesante. Y además, un público al que se le vio disfrutar y que estaba totalmente entregado a la música.
El remember está de dulce y cada fiesta a la que asistimos lo confirma. El público más veterano ansía revivir los clásicos que les hicieron soñar, pero es que los jóvenes llegan con ganas de vivir lo mismo. Porque, seamos sinceros, ‘Lover Why‘ ha generado más recuerdos que toda la escena del hard techno junta.

Así que, si juntamos buena música con las ganas que tienen las nuevas generaciones de sentir, nos queda una fiesta como la que vivimos este fin de semana en Fabrik. Hay poco debate en decir que la electrónica noventera tenía mucho más sentimiento que la actual y, aunque ahora gocemos de una escena gigantesca, la sensación de que la generación anterior vivió muchas noches más bonitas que la nuestra es real, y cada fiesta de remember lo confirma. No es casualidad que la mákina o las cantaditas estén teniendo un come-back: después de años más oscuros y ruidosos, los chavales están deseando cantar y bailar con una sonrisa en la cara.
Fue muy especial ver la convivencia entre recién llegados y veteranos. La simbiosis entre el público fue perfecta. Un público muy variopinto: los más jóvenes concentrados en la Crystal para bailar con Xavistyle o Carlos Pérez & K-Style, y los más mayores repartidos entre la Main, cargada de clásicos, y la Satélite, con un line-up más variado y centrado en sonidos progresivos y oscuros. Pero todos reunidos por lo mismo: disfrutar de una música que evoca emoción pura, algo que se notaba claramente en el ambiente.
Y bueno, hablemos de música.

MAIN ROOM – El lugar de los clásicos
Si querías escuchar las canciones que marcaron tu juventud, este era tu sitio. No quedó un solo éxito sin sonar, junto a una infinidad de caras B. Y aun así, no fue una simple lista de Spotify: nos llamó positivamente la atención el esfuerzo por mezclar los clásicos con mashups, vocales y mil ideas distintas para evitar el típico “play al original mix”. Un soplo de aire fresco para temas que muchos ya habían escuchado decenas de veces.

Nos movimos tanto entre salas que pocas sesiones pudimos disfrutar enteras. Aun así, estuvimos en el cierre de DJ Marta y Raúl Ortiz, un no parar de temazos con mezclas que elevaron mucho la calidad del set. Momentos emotivos y también espacio para la tralla, porque a las seis de la mañana la Main de FABRIK pide guerra. Destacamos especialmente la segunda mitad de la sesión, con un público mayoritariamente joven pero con una sonrisa tan grande como la de los veteranos. Muy buena vibra.
Vimos también a DJ Neil, con un tracklist que nos sorprendió muy positivamente. Temas inesperados y mezclas muy bien construidas que nos hicieron bailar bastante. Después llegó Javi Boss, de quien quizá esperábamos algo más hardcore, pero entendiendo perfectamente que no era ni el momento ni el lugar. Aun así, escuchar millennium de la mano de una leyenda siempre es especial.
Mientras tanto, en la Crystal pinchaba Brenda Serna, hija de Miguel Serna, quien una hora después lo hacía en la Main Room. Family goals, como se dice ahora.

Hubo muchos más nombres increíbles que tristemente no pudimos disfrutar como nos habría gustado. Nos queda la espinita de habernos perdido más rato de Ricardo F o DJ Neil, pero es lo que tiene un evento con tantas salas abiertas.
Aun así, la Main fue un lugar increíble para pasar la noche: muchísima calidad musical a todas horas, la fuerza de los clásicos y una vibra alegre, emotiva y familiar.
SATÉLITE – El lado más oscuro y progresivo
La Satélite fue una auténtica oda a esa electrónica más oscura, progresiva, peculiar y experimental que también definió aquellos grandes años. Nombres con profundo arraigo en la escena como Rosy Specka o Luismi Family marcaron una sala donde el viaje musical era el verdadero protagonista.
Disfrutamos especialmente del set de PG2 y Nacho Division: canciones largas, mezclas que se difuminaban, momentos más tranceros y otros más oscuros, pero siempre con la sensación de estar viviendo un viaje musical de muchísima calidad.

A las 3:00 podríamos disfrutar de uno de los sets a nivel técnico más completos de la noche, el de Raúl Parra, esta leyenda del techno nacional que nos hizo disfrutar como auténticos niños. Si bien es verdad que no hubo remember como tal y como lo conocemos, hubo mucho techno y hardgroove old school, que sin duda encajó a la perfección con la tónica que estaba llevando la sala. No sorprendió: quien conoce su trayectoria sabe que es uno de los grandes de este país desde hace muchos años.
El cierre corrió a cargo de Pelacha, y poco más se puede decir cuando una sala se entrega por completo a la música. Sin trucos, sin grandes éxitos radiofónicos: solo un viaje profundo e introspectivo, con la electrónica entendida como experimentación y vanguardia. Sonidos frescos traídos por discjockeys que llevan en la escena casi tanto tiempo como nosotros vivos.
Aun así, la Main fue un lugar increíble para pasar la noche: muchísima calidad musical a todas horas, la fuerza de los clásicos y una vibra alegre, emotiva y familiar.
CRYSTAL – Nuevos talentos y no tan nuevos demostraron que esta sala era el lugar donde estaban las mezclas
La Crystal fue, como casi siempre, una de las salas con más calidad musical. Quizá más de nicho, para lo que es el remember a día de hoy, quizá para oídos más inquietos, pero sin duda una de nuestras salas favoritas de FABRIK, aunque a veces dé rabia que el público más generalista no pueda disfrutar de DJs que sonarían perfectos en otras salas como la Main.
La apertura corrió a cargo de Wakan y Papero, con un warm-up poco habitual en ellos, algo raro si tenemos en cuenta lo que suelen ofrecer, pero comprensible dado que ese mismo día coincidía con Masia Winter Festival, por lo que demasiado esfuerzo realizaron los DJs de newstyle.

Después llegó DHV2, uno de los creadores de Remember Paradise, pinchando por primera vez en el evento tras ocho años centrado en la organización. Un DJ, que descubrimos por primera vez en Aquasella, y que a partir de ahí no hemos podido parar de seguirle.
Y no es para menos, porque el set estuvo muy a la altura del nivel que lo tenemos situado. Tracks de trance como ‘Viajero’ de Aera o Join Me, mezclados con hard groove old school, representando ese sonido “norteño” que combina techno y trance y que cada vez conecta más con el público joven. Un estilo que, sin duda, esperemos y creemos que va a seguir creciendo.
Tras él le tomarían el relevo, Carlos Pérez y K-Style, dos de los artistas más en forma del momento, quienes volvieron a hacer lo que quisieron con la pista: hard house, bumping, melodías constantes y mezclas a tres platos prácticamente todo el rato. Su nivel musical no para de crecer y renovarse, y quizá Fabrik debería empezar a replantearse su actuación en la Main…
Siguiéndoles, llegaría el turno del valenciano GNS, quien precisamente estrenaría en primicia un nuevo tema con K-style que saldrá en 240, por lo que habrá que prestar mucha atención las próximas fechas, porque lo que se pudo escuchar el sábado en Farbik, fue un auténtico bombazo. Mucha melodia, tanto actual como nueva, hard house o bumping fue lo que se pudo escuchar del residente de Chocolate, a quien esperemos ver más a menudo por la capital.
Después, a las 23:00, llegó Nuria Jump, sin duda uno de los sets de la noche. Una barbaridad de variedad: millennium, jumpstyle, bumping, temas míticos como Bonane, melodías, trance y mákina, todo perfectamente hilado. Un set muy bien construido y complicado de ejecutar, puesto que en tan solo una hora, mezclo constantemente todos estos géneros.

La caña continuó precisamente con Abel K’Kaña, otro nombre imprescindible en las fiestas remember, demostrando que la veteranía no tiene nada que ver con no evolucionar. Y es que este mítico DJ de newstyle está comenzando una transición a pinchar con CDJs, algo que pocos artistas de su estilo hacen y que es digno de admirar, puesto que en la hora que duró su sesión las mezclas no dejaron de sonar, incluso con producciones nuevas. Además, presentó junto a Wetnloud un tema que combina newstyle y deutscher krach, así que habrá que estar atentos a las próximas semanas para poder escucharlo.
Tras él llegarían los interesantísimos sets de Alex Giro, quienes aportaron su veteranía con sus constantes mezclas de bumping; la joven Brenda Serna, que como bien sabemos ha dejado el hard techno de lado para pasarse al neo trance; y Lázaro, procedente directamente de Coliseum, un DJ y productor que sin duda es uno de los referentes nacionales actuales en producciones de progressive trance y hard trance, y que por supuesto puso la Crystal patas arriba.
Más adelante llegó Xavistyle, uno de los nombres más queridos por el público joven. Set 100% makina, con un gran porcentaje de la sesión basado en producciones propias y un salto cualitativo bestial. Recordamos que hace unos años pinchaba con controladora, y ver dónde está ahora (pinchando normalmente en vinilo en su casa) dice mucho de su trabajo y evolución.
El cierre de la Crystal corrió a cargo de Sara Krin, representando esa vertiente más melódica que está tomando el schranz últimamente. Un set muy melódico, con producciones del llamado progressive schranz, donde la contundencia necesaria para el cierre y la emoción de la melodía estuvieron presentes durante todo el set.
Y esto fue lo que nos deparó el debut de Remember Paradise en Madrid, un estreno más que merecido y necesario, puesto que ya vimos en anteriores ediciones de este evento, realizadas en otras ciudades, la gran cantidad de buenos artistas que se juntaban, pero que desafortunadamente solo podías escuchar durante media hora. Por lo que, tanto por recorrido como por subida, este cambio con más salas y más aforo era más que necesario para poder disfrutar al completo de estos pedazos de artistas que nos dejaron con muy buen sabor de boca. Esperemos que la siguiente edición sea más pronto que tarde y que se siga dando la oportunidad a estos jóvenes que están reviviendo la escena remember a martillazos.








