Reviviendo Ombra 2025, el último encuentro del festival que año tras año se celebra en Barcelona durante el puente de diciembre, a través de las analógicas de uno de mis compañeros de festival, alimento el recuerdo de mi memoria, confirmando que este año ha reafirmado su esencia industrial y hardware, con una localización frente al mar que sin duda ha sido una protagonista más del evento.



Hablar de Ombra es hablar de identidad y pasión. Me atrevo a declarar que la llegada al festival es un atractivo más de éste y todas compartimos nuestras sensaciones y experiencia posteriormente. La identidad de la que hablamos, esta compuesta también por la admiración, el respeto, y la capacidad de ver, oír y sentir de todas las personas que de alguna manera hemos habitado el espacio y formado parte de esta comunidad, que es inmejorable.
Cada vez que recordamos lo vivido, la propuesta musical, tan sólida y cuidada, cargada de años de bucear en música que habita indudablemente bajo tierra, hace que se me erice la piel. La profunda devoción por el formato live y la darkwave, es una declaración de principios. El atrevimiento que supone la propuesta lo sitúa a la absoluta vanguardia cultural europea, encontrando muy pocos referentes similares, con una ya asentada personalidad propia rebelde y arriesgada. La galería de arte y market junto a otras iniciativas muestran el trenzado de diferentes disciplinas artísticas intrínseco al ADN de Ombra.


Las Tres Xemeneies, antigua central térmica de arquitectura brutalista y construida en hormigón en su totalidad, han ofrecido un escenario sin igual. Desde lejos, imponentes y nos iban devorando su inmensidad según nos acercábamos. El primer escenario es el Ombra en una carpa exterior a los pies de las chimeneas. Tras atravesarlo, el merendero y zona de restauración es el pasillo hasta… ¿El Tren de la Bruxa?. Sí, sí. Una atracción de toda la vida, La Bruxa del Noise. Por su puesto, nos montamos.
Como parte del gathering un año más, las increíbles imágenes que nos dejan los artistas me transportan allí cada vez que las reviso. Ver Ombra a través de los ojos de Cristina del Barco es saber abstraerse en mitad de la multitud y mirar fijamente el momento. Fotocopia ya tenía mi plena atención. Pero no estaba lista para lo que iba a suceder. La hipnosis es difícil de evitar en el momento que este artista comienza su actuación. Una puesta en escena profundamente rebelde y visceral que se quedará grabada en mi para siempre. Nosotras berreamos su tema Disforia a todo pulmón. Sin duda un artista nacional al que no hay que perder la pista.


La grabación en directo del podcast de Sona Zonora, con los invitados Angel Molina, quien ha sido programador del festival Sonar de Barcelona durante muchos años, y Ximo Punch, autor del libro ‘Lo que se nos pasó. Industrial y Ambient en España’, me sorprendió gratamente y me paré a disfrutar brevemente de una charla, educativa sin duda, que posteriormente vería en YouTube. Edu Cañas nos acerca de manera íntima la comunidad que compone Ombra a través de sus fotos y las vivencias de euforia colectiva. La inmensidad del espacio y la arquitectura de la localización, son el lienzo de las instantáneas de lo allí vivido. Una perspectiva social y humana del antiguo espacio industrial reapropiado como centro de innovación artística.



Miguel Silva viene cargado de música. Retratos sinceros y directos de artistas e instantes. Eddie Dark está hecho para el escenario. Acabamos tarareando post punk en griego, bailando entre la multitud. Tarareé como pude su track ‘Katakomves Kalifornia‘. Angela Grief de Distrito 91, abrió el sábado el showcase del sello de electro, en una atmósfera que respiraba ganas de lo que estaba apunto de pasar. La DJ rebosa personalidad y seguridad en cabina. Una presencia fuerte y un sonido definido oscuro de puro electro. Apto para oídos afilados y atentos a mezclas precisas y



Más atención en Distrito 91 con la fotografía de Nacho Gómez. A través de la fotografía de Nacho, el momento se intensifica, lo cotidiano te conmueve y el electro es más electro. Allumynd, fue crudo y tenso y nos dejó con ganas de volver a nacer a manos de Fabio Vinuesa aka Protocolo Sysex. El sonido de Fabio es impredecible, valiente y personal. Electro macarra retrofuturista, y con cariño añado, ‘navajero’. Dani Surco, culminó las actuaciones de D91. Hay sets, y sets. Y el set de Dani Surco fue uno de esos. ¿Cuánto se puede transmitir la pasión por la música? Dani nos lo cuenta. La versión Alek Stark del mítico tema de Esplendor Geométrico ‘Moscú Está Helado’, marco el fin de su set. Perfectamente ligado por la participación y la ayuda mutua entre compañeros, y con unos visuales también diseñados y proyectados para la ocasión por parte de Guille, el showcase del sello, merece una mención especial.El electro ha sido el protagonista inconfundible de esta edición del festival, y Boris Divider y Gab.Gato fueron dos ejemplos más de ello.



Dicen que no hay fotografías de los mejores momentos, porque estamos ocupados disfrutándolos. No puedo olvidar la actuación que supuso el cierre del festival: Robert Leiner aka The Source Experience. En el festival Operator la luz roja que actuaba como pantalla solo nos permitía apreciar la silueta del artista, mientras tiñendo el hormigón del edificio de de rojo, los flashes y el humo acompañan esta actuación de clausura. El set de techno retumbó por el industrial edificio, meciéndonos entre el trance y la euforia que los compases descargaban llevando el festival a su fin. Un set de clausura que nos hizo abrazar el techno y recordarnos lo trascendental y espiritual que un buen set de techno puede ser.
Ombra cuenta con una localización perfectamente maridada con su propuesta. En su esencia lo analógico, transgresor y una subcultura respira como un gran pulmón que retroalimenta un festival que crece visiblemente en cada edición. Encontrar cultura en la oscuridad. Espera, esto ya lo hemos vivido antes. En los sonidos más primitivos. Habitar espacios que ya habían alojado raves. Los recovecos de la localización han creado surcos de creatividad en nosotras y nos hacen imaginar qué más es posible aquí. El festival que no deja de sorprender. ¿Qué vendrá ahora?.






